Unidos en oración – Año del Voluntariado

Desde el Equipo del Voluntariado Consolación se nos invita a orar unidos en la celebración del Año del Voluntariado consolación.

Cada mes, el Voluntariado Consolación nos ofrece una propuesta de oración para hacer en comunidad o en tu oración personal. Reflexionaremos sobre un Evangelio diferente, con una invitación a vivir y celebrar y a ponernos en camino, desde la oración a la acción.

¿Qué son las oraciones del Año del Voluntariado?
Desde el Equipo del Voluntariado Consolación se nos invita a orar unidos en la celebración del Año del Voluntariado consolación.

 

Cada mes, el Voluntariado Consolación nos ofrece una propuesta de oración para hacer en comunidad o en tu oración personal. Reflexionaremos sobre un Evangelio diferente, con una invitación a vivir y celebrar y a ponernos en camino, desde la oración a la acción.

Vívelo, Celébralo, #Déjate de Palabras

Este mes oramos juntos por…

el Año del Voluntariado.

 

Febrero 2019

Mateo 6, 1-6.16-18

TU PADRE, QUE VE EN LO ESCONDIDO, TE RECOMPENSARÁ

 

Estar aquí con la mente y el cuerpo, deteniendo todo por fuera y moviendo el alma por dentro. A solas o acompañado, pero sintiendo la presencia del Señor en esta cuaresma.

 

 

 

Canto: En lo profundo- Luis Guitarra

PALABRA DE DIOS

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantadas para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.” (Mt 6, 1-6.16-18)

 

COMENTARIO

Y si esta cuaresma más que pensar en ayunar me decidiera a compartir. Compartir mi tiempo, mi casa, mi coche, mis amistades, mis descansos. Pienso con quien puede ser ese compartir. ¿Y si estos cuarenta días saliera del esquema habitual de mi cuaresma y me atreviera a acompañar el camino de alguien que lo necesite más que yo? Un enfermo, un familiar, alguien que este solo, un inmigrante… En mi oración esta cuaresma quiero pensar en las personas que más necesitan mi ayuda, no quiero pensar en mí. En mi corazón laten esas expresiones de en lo escondido, en lo secreto- Ellas nos marcan el estilo de la cuaresma que Jesús quiere cultivar en nosotros, no gestos llamativos sino actitudes interiores.

PETICIONES
  1. Dame manos llenas de consuelo para poder ayudar en todo momento.
  2. Dame ojos para ver más allá. Dame un corazón fuerte y capaz de amar a las personas que más nos necesitan, con un amor desinteresado.
  3. Dame pies incansables para ir donde necesiten mi presencia.
  4. Dame sencillez y la humildad para poder vivirte en lo profundo, en lo secreto.

Te lo pido a ti Señor.

ORACIÓN FINAL

Con los demás, manos de Cuaresma,

de ésas que se abren para socorrer,

que no miran al dar,

que nunca dicen ¡stop!

¡Manos a la obra!

Con Dios, calma y silencio,

para escuchar su brisa pasar

y dejar que me abrace, me alivie y anime.

Hasta que mis durezas se ablanden

y mi corazón consiga girar.

Conmigo, una buena dieta de ego

que me baje del andamio del ombligo

y adelgace unos kilos de soberbia.

Que me quite el caramelo del elogio.

¡Recupera, vida, tu sabor!

(Seve Lázaro)

 

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